El nuevo capitalismo popular

El nuevo capitalismo popular

PERÚ: PAÍS DE EMPRENDEDORES

Por: Raúl Diez Canseco *
Martes 23 de Febrero del 2010

En 1998, gracias al patrocinio de empresas privadas, creamos la ONG Pro Bienestar y Desarrollo (Probide), que promueve desde entonces, a escala nacional y durante años, la educación emprendedora. La iniciativa generó el programa nacional Creer para Crear que ha fomentado el surgimiento de más de 300 jóvenes empresarios de micro y pequeñas empresas, además de decenas de miles de personas capacitadas. Por entonces, no existía suficiente literatura sobre cultura emprendedora que nos arrojara luces sobre el tema y los términos “emprendimiento” o “emprendedores” no eran de uso frecuente.

Al hacer rodar por entonces el mensaje y nuestra opción por un país emprendedor, no fuimos ni genios ni predestinados. Simplemente percibimos y abordamos la oportunidad de una causa juvenil y sus deseos de existir, de ser. Sobre todo, seguimos lo que Mario Vargas Llosa llamó, en su campaña nacional de 1990, “capitalismo popular” a la promesa de la revolución productiva a partir del apoyo a la micro, pequeña y mediana empresa. También pusimos en práctica lo que Fernando Belaunde llamaba en sus escritos “el mestizaje de la economía” para resumir “Lo pequeño es hermoso” de Fritz Schumacher, quien abogaba por las tecnologías intermedias para las naciones pobres.

Doce años después de la creación de aquella ONG, sentimos con amplia satisfacción que ahora el país vibra, se agita y es consciente de que sin educación emprendedora o sin la adopción de los valores empresariales, no es posible invertir más, crear riqueza, generar empleo, gestionar bien los recursos, modernizar el Perú. La reciente encuesta sobre juventud, empleo y migración internacional elaborada por el Instituto Nacional de Estadística e Información (INEI), arroja un detalle interesante: más de 700 mil jóvenes, de entre 15 y 29 años, de las ciudades de Lima, Huancayo, Arequipa y Trujillo, quieren tener su propia empresa.

En consecuencia, percibimos que no hemos arado en el mar ni voceado en el desierto. Muchos esfuerzos, públicos y privados, se sumaron en el camino y la revolución del capitalismo popular, que ya está en marcha y en permanente ebullición, ha transformado el mapa empresarial del Perú, abriendo trocha en nuevos territorios, integrando mercados, identificando nuevos nichos, etcétera.

Solo falta que el Estado haga lo suyo, que apueste decididamente por mejorar nuestra educación, no solo en el plano de las ciencias, las letras y las artes, sino además en extensiones complementarias para impulsar el emprendimiento, la innovación, la tecnología y la creatividad en el proceso productivo de bienes y servicios. La revolución de la educación para un país global, para el crecimiento armónico y el desarrollo sustentable, es parte de la agenda pendiente que los actores políticos debieran priorizar en sus portafolios de trabajo.

También falta que el Estado se comprometa con capital de riesgo, a fin de otorgar financiamiento a miles de emprendedores del país que carecen de acceso al crédito de la banca comercial. El BID y la CAF son buenas alternativas para acceder a líneas de crédito con bajo interés. Y que el Gobierno cumpla su rol de gestor eficiente y eficaz de los recursos públicos e impulse y mejore la infraestructura básica para el desarrollo: vías, puertos, aeropuertos, energía y otros recursos logísticos.

Hemos avanzado, estamos afirmando y creciendo junto a megaproyectos como el gas de Camisea, las interoceánicas y la concesión de vías, pero reiteramos: hay una agenda pendiente que observar en torno a una educación de calidad, la salud preventiva y la seguridad que cierran la cuadriga deseada para la construcción de una sociedad emprendedora. En lo externo, es fundamental seguir apostando por ser competitivos en el mercado global.

Con miras, precisamente, a sumar y a aportar ideas, proyectos y propuestas para contribuir con el desarrollo nacional, hemos marcado el punto de partida a El Pueblo Emprende, no para satisfacer intereses ni personales ni de terceros, sino para que se convierta en el espacio plural, democrático, amplio y cabal de las generaciones de jóvenes que quieren servir a su patria con libertad y por el bien común. Caben todos los que aspiren a que el Perú se modernice, atrayendo capitales, creando riqueza, combatiendo la pobreza. Un país emprendedor fue nuestra visión de ayer, un Perú emprendedor sigue siendo nuestra agenda de trabajo.

[*] Ex Vicipresidente de la República

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